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martes, 29 de julio de 2008

Chiquita, una cuerda floja entre realidad y fantasía

Foto: Bolívar Parra


Entrevista con Antonio Orlando Rodríguez Premio Alfaguara 2008.

Cuenta que a los ocho años esscribió su primer best seller, un cuento sobre un oso del zoológico que se escapó de su jaula porque quería ser vigilante de tránsito. “Lo leyeron todos los compañeros de mi clase”. La carrera literaria de Antonio Orlando Rodríguez se ha escalonado entre la literatura infantil y sin etiquetas. Aunque su más reciente publicación es una novela para adultos, es también una historia con olor a infancia. Con Chiquita, que narra la vida de una cantante cubana que en su vida adulta medía solo 66 centímetros, ganó el Premio Alfaguara de Novela 2008. El escritor cubano estuvo en Guayaquil para presentar su libro y hablamos con él sobre el personaje que le cambió la vida.

Usted usa en este libro el tópico del manuscrito, que dota a la historia de realismo, ¿pero, no es un recurso muy viejo?
Es un recurso que han utilizado los novelistas desde tiempos muy antiguos. Ayuda a darle verosimilitud a la novela, a que el lector entre de una manera muy fácil en ese juego que se propone, pero el recurso no por viejo ha perdido efectividad.
El narrador encuentra la historia en una barata de libros. ¿Cómo encontró usted a Chiquita?
Yo encontré la historia de otra forma, mucho más moderna, gracias a la tecnología, porque una amiga me envió por correo electrónico las fotografías de Espiridiona Cenda, “Chiquita”. Ahí me enteré de la existencia del personaje, fue la primera vez que escuché de ella, y a partir de ese momento empecé a investigar sobre su vida, eso fue hace ya seis años.
¿Qué tanto hay de realidad y de ficción en la novela?
Soy un mentiroso profesional y no voy a revelar cuánto de ficción y de realidad hay porque un mago nunca dice al público cual es el “secreto”, pero lo que le voy a decir es que la novela es como una cuerda floja, tiene un extremo atado a la realidad y el otro extremo atado a la fantasía, el lector está invitado a caminar por ella.
¿Luego de encontrar el personaje, cómo fue el proceso de armado de la obra?
Fueron cinco años dedicados a esta novela, tuve primero que investigar sobre la vida del personaje y después estudiar la época, cada ciudad por la que ella pasó, acontecimientos históricos, en una época muy compleja.
¿La obra es también un fresco histórico?
Por supuesto, se presta más atención al personaje, pero sin descuidar el telón de fondo que es como la revisión de toda una época, del cambio del siglo XIX al siglo XX en Cuba y EE.UU.
En algún momento el narrador reconoce un bloqueo al momento de contar la historia. ¿Esa incertidumbre fue también la suya?
Tuve incertidumbres de otro tipo, fue un libro difícil de escribir, me generó muchas dudas, hasta el final no estuve convencido de que estuviera logrado, por suerte finalmente me di cuenta que el libro ya se parecía bastante a lo que había imaginado, pero fue un proceso muy arduo, con muchas dudas probando muchas formas, reescribiendo pasajes completos.
¿Un proceso tortuoso?
La escritura fue difícil, quería que fuera un libro muy fácil de leer, muy transparente, muy dinámico y todo eso me exigió mucho trabajo. Es lo mejor que yo pude escribir en ese momento.
Chiquita es una novela con muchos guiños acerca de lo infantil...
Mezclo elementos que son propios de las historias infantiles con elementos de novelas para adultos, el resultado es lo que se podría catalogar como una especie de cuento de hadas no apto para menores.
El premio es también un compromiso para el futuro con sus nuevos lectores...
Siempre cuando ganas un premio como este tienes sobre ti muchas miradas, una gran presión. Yo trataré de escribir un próximo libro, sin que eso interfiera mucho, tratando de divertirme, tratando de contar una buena historia, tratando de que me guste básicamente a mí; porque pienso que los libros primero tienen que gustarle a quien los escribe, para que tenga la posibilidad de gustarle a otras personas. Que te guste a ti es lo que lo hace auténtico y lo que puede hacer que encuentre resonancia.
¿Ya tiene pensado de qué se va a tratar el próximo libro?
También va a desarrollarse en el pasado, me gustan mucho las historias que transcurren en el ayer. Me encanta todo ese trabajo de arqueología histórica para hacer la escenografía del libro, esa puesta en escena. Va a ser un libro que se desarrollará en La Habana a principios del siglo XX, solo que esta vez va a tener un protagonista masculino.
¿Un personaje histórico, como Chiquita?
Chiquita es un personaje muy singular que había caído en el olvido y extrañamente, tuvo la suerte de un descubridor por así decirlo. Me encantó trabajar con ella, me fascinó su independencia, su temperamento, tuvo todas las exigencias de una diva pero en miniatura y me encantó también recrear su vida amorosa , escandalosa, incluso para el día de hoy. Una mujer atrevida con mucha fuerza, con mucha autenticidad, pero es un personaje que se presenta una sola vez en la vida.

Ficha personal
Nombre: Antonio Orlando Rodríguez. Nació en Ciego de Ávila, Cuba en 1956. Escritor, editor y periodista. Licenciado en periodismo en la Universidad de La Habana, aunque nunca ha sido “un periodista de 24 horas”. Es autor de la novela para adultos Aprendices de brujo (Alfaguara 2002) y de obras para niños como El rock de la momia y La isla viajera.

martes, 9 de octubre de 2007

Sexo y literatura contra La Revolución

La Cuba más cruda, retratada en un libro por Pedro Juan Gutiérrez

“No me interesa lo decorativo, ni lo hermoso, ni lo dulce, ni lo delicioso. (…) El arte sólo sirve para algo si es irreverente, atormentado, lleno de pesadillas y desespero. Sólo un arte irritado, indecente, violento, grosero, puede mostrarnos la otra cara del mundo, la que nunca vemos o nunca queremos ver para evitarle molestias a nuestra conciencia”.


Hambre, sexo, ‘mariguana’, política, erotismo, ron y un poco de humor copan las 359 páginas de relatos unas veces conmovedores, otras repulsivos de ‘Trilogía sucia de La Habana’. Es el libro, en gran medida autobiográfico, que lanzó a la fama al escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez y en el que plasma una realidad tan dura que es difícil de creer.

Con un lenguaje fuerte y apretado, de frases cortas, plagado de puntos seguidos, asistimos a lo que el autor ha denominado como un strip-tease literario demasiado prolongado.

Aunque a Gutiérrez dice no interesarle la política, no da declaraciones en esa materia, en su literatura etiquetada como ‘realismo sucio’, pasajes de sexo duro y de realidad descarnada sirven como pretexto para ocultar un discurso antirrevolucionario.

El discurso, intencionado o no, toma fuerza por acumulación y sorprendentemente no le quita valor, ni interés, a una obra que puede ser abordada, entre sus posibles lecturas, como un testimonio, una crónica de su tiempo.

Anclado en tierra de nadie, Nada que hacer y Sabor a mí, son los tres grupos de relatos cortos que integran la Trilogía y que acertadamente fueron recogidos en un mismo tomo, pues conforman una unidad temática, temporal y terminan por leerse como una novela.

Con un estilo narrativo muy natural, desde la primera persona y utilizando su propio nombre, Gutiérrez, nos zambulle en la época de la gran crisis, La Habana de mediados de los noventa. Revisamos su lucha diaria por sobrevivir, la de sus congéneres y de paso nos da un 'tour' por la Cuba que pocos conocen.

La Isla donde los salarios gubernamentales no dan ni para sobrevivir una semana y donde ‘con cualquier cosita que vendan sacan tres veces ese salario’. Allí en donde ‘por decreto se abolió la Navidad , la Nochebuena , los Reyes Magos y todo eso’. La Cuba de las salidas suicidas para Miami en balsas enclenques.

Es un 'tour' antropológico y con un valor agregado: Gutiérrez sabe que sus libros no se comercializan en Cuba y que la mayoría de sus lectores nunca han puesto un pie en la Isla.
Es la historia también de Centro Habana, populoso barrio de la capital caribeña en donde reside el escritor, con toda su descomposición y su diversidad humana. Allí se mezclan hacinamiento, olores nauseabundos, exhibicionismo, santería, voyeurismo, suicidio, hambre sobre todo y aún así, ¡los cubanos no dejan de hacer el amor!

Lo hacen en (y por) todas partes, en el Malecón, en un parque, muchas veces por sólo gusto, otras como el caso de las ‘jineteras’ para ganarse la vida.

Y allí está Pedro Juan, viéndolo y contándolo todo; él, como muchos de sus personajes, se recluye de la soledad en el sexo. ‘Templa’ con cuanta mujer se le pasa por delante. Le duele ver tanta miseria ‘y tanto teatro político para disimularla’, pero eso no lo ablanda, se cubre con una coraza de indiferencia sobre otra, no le importa nada, ni nadie, es su forma de sobrevivir.

Intercaladas con toda esa realidad, sutiles críticas al sistema cubano y a veces no tan sutiles. “Cuba en plena construcción del socialismo era de una pureza virginal, de un delicioso estilo inquisición”, se lee en una parte del libro. En otra: “La Política es el arte de engañar bien”.

Las críticas al sistema algunas veces están en boca propia, otras veces las pone en labios de sus personajes.

“El gobierno lo tiene todo abandonado (…) en ninguna parte del mundo el gobierno se puede ocupar de todo. Por eso este barrio se ha puesto así”, dice Dalía, una anciana cuyo apartamento está a punto de derrumbarse y con quien el destino será implacable.

Otro personaje ya no recuerda la última vez que vio un gato, ‘la gente se los ha comido. Y mientras las ratas acabando con las casas’. Los que mandan no se imaginan lo que es vivir así, se dice el narrador.

Los crímenes aunque sean pasionales no se publican en los periódicos: Todo debe estar bien. Una sociedad modelo no puede tener crímenes ni cosas feas. “Pero lo cierto es que hay que saber. Si no tienes toda la información no puedes pensar, ni decidir, ni opinar. Te conviertes en un tonto capaz de creer cualquier cosa”, dice Pedro Juan, él mismo un periodistas desencantado.

Pero no todo es desesperanza, a pesar de las dificultades, al igual que el propio protagonista, esas personas que tienen que rebuscarse la vida, que viven situaciones límites día a día, dejan espacio para que una sonrisa brote de sus labios y tienen una enorme voluntad de vivir.

El desparpajo con que hablan los cubanos es recogido muy bien por Gutiérrez y es capaz de arrancar risas al lector incluso en situaciones en donde parecería que no se justifican.

Una última advertencia: los encuentros sexuales pueden ir más allá de lo pornográfico. “Es que el sexo no es para gente escrupulosa. (…) Sí sólo es ternura y espiritualidad etérea entonces se queda en parodia estéril de lo que pudo ser”, palabras de ‘Pedrojoan’.

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El caso Arenas
Cuando en 1966, sacó clandestinamente de la Isla su novela, El palacio de las blanquísimas mofetas, y está se publicó en Europa, Reinaldo Arenas (1943–1990), poeta, novelista y dramaturgo cubano, terminó por ganarse la total hostilidad del gobierno de Fidel Castro.

Desde entonces y pese a que fue colaborador de la revolución en su juventud fue marginado, perseguido por la policía política y encarcelado en los años setenta.
Arenas, quien enfrentó también la exclusión por su homoxexualidad, combatió contra el régimen de Castro a través de su arte. Terminó sus días en el destierro, logró escapar a Nueva York, donde le fue diagnosticado el virus del SIDA en 1987 y donde optó por el suicidó en el año 90.


Pedro Juan Gutiérrez ha tenido la suerte de no ser apresado, ni perseguido por causa de su literatura. Hizo lo mismo que Arenas, entregó varios libros suyos para que fueran editados en Europa a una francesa que conoció cuando esta fue a Cuba como jurado del concurso Casa de las Américas.


En la actualidad Gutiérrez puede incluso salir de Cuba para promocionar su obra en otros países. Se ha beneficiado de la lucha 'casi suicida' que emprendieron a finales de los años 80 grupos defensores de derechos humanos y que flexibilizaron la política de régimen al respecto.

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Pedro Juan Gutiérrez
(Matanzas, Cuba, 1950). Desde muy joven ejerció los más diversos oficios. Vive en La Habana. Actualmente, alterna su tiempo entre la pintura y la escritura. Por veintiséis años fue periodista en su País. Es autor de varios libros de poesía y una novela policíaca.
Entre 1998 y 2003 publicó los cinco libros del Ciclo de Centro Habana que le valieron notoriedad mundial. El Ciclo está integrado por Trilogía sucia de La Habana, El Rey de La Habana, Animal tropical (Premio Alfonso García-Ramos de Novela 2000, España), El insaciable hombre araña y Carne de perro (Premio Narrativa Sur del Mundo 2003, Italia). Estas obras de Gutiérrez giran en torno a la realidad cubana y a su casi ubicuo personaje y alter ego, Pedro Juan.

sábado, 25 de agosto de 2007

'Toco tu boca' : Cortazar


"(...) las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los
labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella".


Es apenas un fragmento del poema, que el video presenta completo. Uno de los tantos poemas que el escritor argentino Julio Córtazar introdujo en su libro más famoso y que leído bajo el ritmo cadencioso de su voz ronca, afrancesada, adquiere nuevas resonancias y una belleza que acaricia el erotismo.

El video es ilustrado, entre otras, con imágenes del autor de cuentos como La noche baca arriba, La autopista del sur y referente del boom latinoamericano.

Es el Capitulo número 7 de Rayuela, la más grande novela experimental que se haya escrito jamás en lengua española.

La novela propone dos lecturas (el autor sugiere que pueden ser infinitas): una de la manera tradicional, empezando por la primera página y siguiendo el orden normal hasta que ponga Fin; y otra leyéndola en un minucioso orden de capítulos establecido en el Tablero de dirección que figura en las primeras páginas del libro.

De seguir el orden propuesto por el autor, un lector hipotético, disciplinado quedaría atrapado. Tendría que continuar leyendo el libro por el resto de su vida, pues en ese orden de apariencia caprichosa el capitulo final siempre remite al comienzo, es decir, al primero en el mencionado Tablero de dirección.

Leer.- Rayuela, orden convencional.

Leer.- El argentino que se hizo querer de todos.

Rayuela.- Capitulo 68

Audiovisual.- El aplastamiento de las gotas.

sábado, 28 de julio de 2007

La pottermanía hace estragos en la Web

Estragos para los editores y la escritora del último libro de la saga del joven mago. Grupos de aficionados han traducido al español "Harry Potter y las reliquias de la muerte" y la ha colgado en el Internet para que cualquiera pueda leerlo o bajarlo totalmente gratis.

La traducción fan se completó a menos de una semana de haber salido a la venta la publicación en inglés.
^-^
Los piratas virtuales se adelantaron
Son varios los blogs que lo publican, uno de ellos Proyecto DH, lo hizo el miércoles 25 de julio de 2007. El lanzamiento en castellano de la obra estaba prevista para finales de año o comienzos de 2008.
Pero ese no es el único blog anónimo en donde se puede leer el libro con cierta fidelidad al original. Spanish Hallows (reliquias españolas), es otro de los blog en el que se pueden leer las últimas aventuras de Potter.
La entrada principal del portal, es un índice de enlaces con los títulos de los 36 capítulos del libro, el epilogo e incluso la dedicatoria traducida al español y fue publicada tan sólo hace 2 días (26 de julio del 2007).
Hasta el momento de esta publicación ha alcanzado 1.838.892 visiones y el contador sigue en aumento. Algunos ya vaticinan que el sitio quizá dure poco en la red, pues las editoriales que tienen los derechos del libro harían todo lo posible por sacarlo.

Este blog ha sido inundado de comentarios de agradecimiento.
"Simplemente les quiero decir que son lo mejor de la vida, que me estoy matando por que los malditos gringos tienen la versión original y nosotros tenemos que esperar miles de meses. Los adoro y muchas gracias", dice una aficionada que se identifica como Carlonxa.


La posición de los editores
Las editoriales tendrían que sacar a muchos blogs de la red, si se deciden por una batalla contra estos portales de aficionados. Muchos ya deben haber copiado los archivos y estar dispuestos a publicarlos nuevamente en pos de la libre información.

Sobre todo cuando abrir un blog es gratuito y se puede obtener uno
en sólo 3 pasos, y comenzar a publicar. De hecho hay otro blog, 'Harry Latino, trayendo la magia'. que da luces sobre el particular.

"Estos traductores anónimos no tienen porqué preocuparse por represalias. (...) Hace meses el director de la editorial (Ediciones Salamandra), Pedro del Carril, declaró a esta misma web: 'Evidentemente, no nos agradan, pero en general no hemos ejercido acciones legales porque consideramos que la mayoría de los fans lo hace con buena intención y sin ánimo de lucro. Eso sí, cuando la intención es hacer dinero, entonces sí que emprendemos acciones, porque nuestra obligación es defender los intereses de la autora'", aseguran.

Los chinos también traducen

Los internautas chinos han tenido la misma idea y el último libro de la saga ha visto la luz en mandarín. La traducción es obra de un grupo de 60 jóvenes que se han dado a si mismos el nombre de "Escuela de Traducción Hogwarts" y han colgado en internet los 14 primeros capitulos del libro, según Radio Internacional de China.

Hacia dónde vamos

Qué pasará en el futuro cuando la tendencia vaya un paso más allá e internatuas se encarguen de subir a la web cualquier publicación de importancia o interés, que ya no sólo una traducción.

¿Estamos ante el fin de la empresa editorial como la conocemos?, creo que las publicaciones en papel no terminarán en el futuro próximo, pero si es claro que Internet está comenzando revolucionar la industria.

Por ahora agencias de noticias como la
AFP y EFE replican la versión de que los sitios podrían ser cerrados. Pero por otra parte me pregunto si la traducción final, oficial del libro, no se verá enriquecida con la de estos fans.

De ser así, por ahora, no todo está perdido para las editoriales y los escritores.

lunes, 2 de julio de 2007

Borges y yo

Durante mucho tiempo me resistí a admitir que el argentino Jorge Luis Borges, fuera el escritor más grande que hayan visto las letras latinoamericanas. Me gustaba guardar ese sitial para Gabriel García Marquez.

Sin embargo, hoy debo reconocer que sí. Pese a que no escribió nunca una novela, sólo cuentos, ensayos y poemas, Borges es el más grande.

Quizá el hecho de que no haya escrito una novela, el género más popular, fue una de las causas para que nunca le dieran el Premio Nóbel.

Aunque hay quien dice que la academia sueca no le otorgó tal distinción por causas políticas. Se considera que fue excluido de la posibilidad de obtenerlo por haber aceptado un premio otorgado por la presidencia del dictador chileno Augusto Pinochet.

En cuanto a lo de la novela Borges se cuestionó alguna vez: Para qué escribir una historia de 120 páginas, si se puede contar en 10.

Odio de Borges su prepotencia, su pretendida ignorancia, su despectiva sapiencia. Terminan por aburrirme sus cuentos intelectuales, llenos de laberintos espaciales y temporales, con bibliotecas infinitas o argucias de ese tipo.

También me disgustan esas historias repletas de nombres de difícil pronunciación como ‘Tlön, Uqbar, Orbis Tertius’. Aunque muchos de esos relatos son imprescindibles del legado borgiano.

Para muchos esa será la obra más valiosa del escritor argentino, pues en ‘la mayoría de sus historias más populares abunda en la naturaleza del tiempo, el infinito, los espejos, laberintos, la realidad y la identidad; mientras otras se centran en temas fantásticos’, detallan en Wikipedia.

Pero es por otra parte de su obra lo que me agrada de Borges, por lo que me he atrevido a cederle –en mi criterio- el sitial del más grande escritor latinoamericano de todos los tiempos. Y son sus cuentos de cuchilleros.

‘Historias más o menos reales de la vida sudamericana; historias de héroes populares, soldados, gauchos, detectives y figuras históricas, mezclando la realidad con la fantasía y los hechos con la ficción’.

El mismo Borges reconoce en uno de ellos, El Sur, acaso su mejor relato. A mi me gustan casi todos los de ese tipo, El Hombre de la Esquina Rosada, El Encuentro, entre otros.

En ellos Borges hace gala mejor que nadie de la tesis de que en un cuento siempre se cuenta dos historias.

Borges construye la historia secreta, la que sólo se revela al final, con los elementos marginales de la obvia. Construye la historia explícita en función de la implícita, de ahí su efecto.

Y no sólo eso, lo hace con una manera única, resalta su manera de adjetivar y las sabias reflexiones del narrador acerca de lo contado.

Los dejo al final con un video que honra el título de este post y que inspiró estas reflexiones. ‘Borges y yo’, la voz del escritor leyendo una descripción sobre si mismo, con el fondo de una guitarra
que pretende tocar un tango.


miércoles, 30 de mayo de 2007

Günter Grass exorcisa sus fantasmas y llora ‘Pelando la Cebolla’


El bombo no ha dejado de sonar, pero ya no es el pequeño Óscar, cuya historia nos sorprendió en ‘El Tambor de Hojalata’ quien lo toca tan insistentemente. Sino su creador y alter ego en el mundo real: el propio Günter Grass.

La baqueta para la percusión ha sido remplazada por los dedos viejos, casi octogenarios del escritor alemán y el tambor sigue siendo el mismo: una vieja máquina de escribir.

A fuerza de 'tocar' (golpear las teclas) con obsesión, Grass nos trae 'Pelando la cebolla' un libro autobiográfico en donde reflexiona sobre su infancia y su juventud. Las memorias fueron recientemente lanzadas en España bajo el sello Alfaguara.

Mientras que Óscar, el personaje más celebre de la obra de Grass, intentaba mediante el sonido de su tambor combatir su desesperación y cólera durante el ascenso del tercer Reich de Hitler.

Günter hizo sonar su maquina, paradójicamente, para justificar con su nueva obra su incorporación a las Waffen SS (una organización paramilitar famosa por su brutalidad contra los civiles enemigos y los prisioneros de guerra) durante la II Guerra Mundial.

Durante más de 40 años Grass mantuvo oculto este episodio de su vida. Hasta que el 12 de agosto del 2006 lo confesó a un periódico de su País argumentando que ‘no podía con la carga de la culpa’, un sentimiento que admite no haber superado aún.

En ese momento el ganador del Premio Nobel de Literatura en 1999 y autoridad moral de Alemania fue fuertemente criticado por no haber confesado antes el hecho. Inclusive se dijo que posiblemente le podría ser retirado el Nobel, cosa que al final no sucedió.

"Nunca he ocultado la seducción que ejercieron los nazis entre los jóvenes y que yo como muchos, me dejé seducir", dijo Grass.
En España durante el lanzamiento oficial de sus memorias y ayudado por una traductora, el escritor ha contado que en los años 60 habló abiertamente de ello, pero que nadie volvió a acordarse y a él –¿convenientemente?- se le enquistó el recuerdo.

Dijo, entre otras cosas, que como la mayoría de los alemanes creyó en el Führer, y que se dejó ‘seducir por el nazismo’. No se cuestiona haberse enrolado a los 17 años en las SS, sino no haberse hecho preguntas.

Advirtió que creció en el marco de una ideología fascista, lo cual fue difícil para él porque al finalizar la guerra, se enfrentó ‘ante la nada’ y, ‘de repente’, tuvo que ‘aprender las reglas y lecciones de la democracia’.

'Pelando la cebolla' comienza con los recuerdos de la niñez de Grass en Danzig, pasa por su incorporación a la Waffen SS, por su trabajo como minero sobre los escombros en la Alemania de posguerra y termina en su exilio en París, donde escribirá, una de sus obras cumbres.
La pregunta queda en el aire, ¿Habría ganado Günter Grass el Premio Novel de Literatura de conocerse antes que fue un nazi convencido?. Posiblemente no, la academia sueca es muy celosa al respecto y no faltan los ejemplos de grandes escritores que nunca recibieron el Nobel por motivos igual de graves.

Se espera que la edición en español de 'Pelando la cebolla' sea un éxito en ventas, lo que me recuerda que en el 2006 el Consejo Central de los Judíos de Alemania vio en la confesión de Grass una campaña publicitaria para promocionar su autobiografía.